Según informa la Secretaría General del Mar, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, las cantidades disponibles en el fondo de maniobra de esta pesquería se han agotado.
España disponía de 180 toneladas obtenidas gracias a un intercambio de cuota con Portugal, de las que las almadrabas recibieron 123,8 toneladas (el resto se destinó a palangre y línea de mano, pesca de recreo y la reserva del MARM para procedimientos administrativos).
Por el momento, el Ministerio no ha entablado negociación alguna con otros estados con cuota de atún rojo disponible, siempre enmarcada en el Plan de Recuperación de Atún Rojo, la vía acordada por los estados miembros para la recuperación de la especie.
Hace unos tres meses que editaba un post titulado “Atún rojo en alerta” recordando la preocupante situación de la población de atún rojo en el Mediterráneo y el Atlántico oriental. Ahora la Secretaría General del Mar, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, ha dado a conocer la liberación del exceso de atún enjaulado de la empresa Caladeros del Mediterráneo (El Gorguel, Murcia).
De los 160 ejemplares, todos adultos, 30 formarán parte de un programa de investigación sobre el ciclo reproductivo que correo a cargo del Instituto Español de Oceonografía.
Dicha liberación se produce por un exceso de cuota atribuido a Caladeros del Mediterráneo en base a las estimaciones realizadas durante la campaña de pesca 2008 en el traspaso bajo el agua de atún capturado por cerqueros.
La cuota de atún rojo para España en 2008 fue de 5678,5 toneladas y de 4116,5 toneladas para 2009.
Hace años que vengo oyendo hablar de las preocupantes capturas del atún rojo, que poco a poco han venido esquilmando su población. La voracidad humana -especialmente japonesa- no da tregua a ese manjar marino, aunque aprovecho para entonar el mea culpa: en filete, en tartar o en sashimi, el toro me encanta.
Últimamente este atún atlántico está de actualidad porque, tras días de negociaciones, la Comisión Internacional para su conservación ha logrado cerrar un acuerdo que reduce las capturas y que prohíbe la pesca con cerco (la más industrial y que más capturas consigue) en el Mediterráneo y el Atlántico este durante la época de cría. El acuerdo logrado no convence ni al sector pesquero ni a los grupos ecologistas. Esperemos que no se hayan quedado cortos y tengamos que lamentarnos después.
Bien, sirva este post para ensalzar la postura de Karen Bell, propietaria y jefe de cocina del restaurante Memento, que hace ya años decidió por principios desterrar el atún rojo de los ingredientes de su cocina. Bravo, Karen, tu firmeza me anima a pasarme al salmón.
P.S: Darío Barrio y Sergi Arola se han sumado con Dassa Bassa y Gastro (restaurantes de Madrid) respectivamente al boicot al atún rojo hasta que la población se recupere.