Quedan pocas semanas para que llegue el calor, así que si decidís preparar este plato, no lo dejéis para mucho más adelante, porque tiene miga y un sabor fuerte, nada adecuado para la que se nos avecina.
Para cocer el pulpo se necesita una cazuela bien grande, en la que pondremos agua a calentar. Mientras tanto se van pelando patatas, de medio kilo a 3/4, dependiendo del tamaño del pulpo. Cuando el agua comience a hervir, se echa el monstruo de ocho patas, asustándolo hasta tres veces, se añaden las patatas y se deja cocer hasta que el pulpo esté tierno (40-45 min.)
Por otro lado, se cuecen cuatro huevos y se reservan.
En una cazuela plana, mejor si es de barro, se calienta un chorro de aceite de oliva y se rehogan tres dientes de ajo -sin picar- que luego se retiran. Ahora se trocea el pulpo con una tijera y se rehoga ligeramente en el aceite de los ajos. Cuando casi esté, se añade una cucharadita de pimentón y se le da unas vueltas.
Ahora el paso del mortero, en el que se machacan los ajos reservados, una yema de huevo de los cocidos, media patata cocida, perejil y un chorro del caldo de cocción del pulpo. Esta mezcla se añade al pulpo, así como la patata, ya troceada, el agua de cocción y un par de hojas de laurel y se pone a cocer durante unos 10 minutos.
Hay que aprovechar el tiempo e ir pelando y laminando el resto de huevos cocidos, que se añaden a la cazuela en el último minuto.
De acuerdo, los chipirones con los que he preparado esta receta no son maravillosos, sino de esos que vienen rellenos con sus propias patitas, pero igualmente me han servido para llenar hoy mi tupper con algo apetecible por pocos euros.
Primero se pica una cebolleta y se pone a pochar en aceite de oliva. Se añade algo de sal y, seguidamente, los chipirones rellenos, una hoja de laurel y unas hebras de azafrán. Cuando los calamares han tomado color se añade un vaso de vino blanco y agua hasta casi cubrir los calamares. Se añade sal y se deja cocer unos 25 minutos.
Mientras tanto, se pelan unas patatas y se añaden chascadas. Se vuelve a poner a cocer otros 20 minutos aproximados.
Como este plato tiene un color tan sumamente aburrido, puede alegrarse con perejil picado o, como en mi caso, con alga nori en copos.
Fresa, chile dulce y vino blanco son los ingredientes con los que se aderezan las patatas fritas Tyrrell’s edición especial San Valentín, un snack de venta exclusiva en tiendas Vips por 4,25 €.
Para picar mientras se disfruta de una peli, para compartir cada bocado o para matar el gusanillo mientras se prepara una cena romántica son las situaciones que Vips sugiere para disfrutar de las Tyrrell’s.
Por fin es el turno de un plato que jamás encontraréis en el restaurante Kabuki, mucha sofisticación para las patatas con bacalao, un plato de cuchara perfecto para afrontar estos días gélidos y que en la foto muestro en fiambrera, para llevar a la oficina.
Para cuatro raciones de plato único he picado media cebolla y un puerro, que he puesto a pochar y a los que luego he añadido un diente de ajo. Cuando tengan color, añadir un par de cucharaditas de pimentón dulce, una hoja de laurel, un par de patatas chascadas, una zanahoria y una ramita de apio. Una vez salteado el conjunto, cubrir con agua y cocer lentamente.
Lavar un paquete de migas de bacalao de unos 400 gr. y añadirlas a la cazuela a mitad de cocción. Por último, si se quiere aumentar el colorido y el contenido nutricional del plato, puede añadirse alga nori en copos.