Hace unos días me imaginaba yo tumbada sobre las playas de Palm Jumeirah, la lujosa isla artificial frente a las costas de los Emiratos Árabes que acoge algunos de los hoteles más caros del mundo. Despierto de mis vacaciones mentales y me encuentro con que viajar a la Palma de Dubai cuenta con una razón más, la inauguración del resort Atlantis the Palm, emblema de la isla, y de su restaurante, Ossiano, que dirige Santi Santamaría.
La apertura del resort fue tan “discreta” como todo lo que se asocia a Dubai, con lo que asistieron famosillos del calibre de Oprah Winfrey, Sarah Ferguson, Boris Becker, Robert de Niro, Denzel Washington…
Santamaría ha concebido Ossiano como un puente entre Oriente y Occidente (Zapatero, aprende), lo que se traduce en una oferta de pescados y mariscos cocinados según la tradición catalana, pero incorporando ingredientes locales como la menta, el azafrán, el cuscús o los cítricos. En lo que a arquitectura se refiere, el restaurante cuenta con vistas al Lago Ambassador gracias a sus paredes de cristal -me recuerda al restaurante Submarino de L’Oceanogràfic- , con lo que los comensales disfrutan de la vista de centenares de especies marinas como anguilas, rayas, pirañas o tiburones. Ahí es nada. Lo que nos queda saber es el precio medio del cubierto…
Hoy venía dispuesta a realizar una oda a favor de un pequeño electrodoméstico, pero la actualidad me obliga a hablar de restaurantes y restauradores. La Guía Michelín2009 ha acallado los rumores y dado a conocer los restaurantes que siguen gozando de su reconocimiento –a ver si así se aplacan los ánimos, que estaban bastante calentitos.
Mario Sandoval (Coque) mantiene su estrella, así como Dani García (Calima) y Andrés Madrigal (Alboroque) la consigue. Santi Santamaría suma una más con Tierra, las supuestas vieiras contaminadas roban la mención a Toñi Vicente, Zuberoa pierde una de las suyas y La Broche (ahora con Ángel Palacios) pierde el par que ostentaba tras la marcha de Sergi Arola. El chef catalán las recupera en su nuevo espacio, Gastro.
Los de tres estrellas se mantienen inalterables: El Bulli (Ferran Adrià), Martín Berasategui (Martín Berasategui), Can Fabes (Santi Santamaría), Akelarre (Pedro Subijana), Arzak (Juan Mari Arzak) y Sant Pau (Carme Ruscalleda). ¿Dónde está Madrid..?
Sonadas ausencias las de Ricardo Sanz (Kabuki), David Muñoz (Diverxo), Francisco Morales (Senzone), el Guggenheim y la tercera de Mugaritz.
En lo que sí parecen coincidir todos los agraciados es en continuar trabajando en la misma línea en la que lo han venido haciendo hasta el momento. Para animarles a hacerlo, especialmente ahora que España ha perdido “estrella”, sirva el ejemplo de Santamaría, que ostenta siete estrellitas gracias a Can Fabes (3) + Santceloni (2) + Evo (1) + Tierra (1). Ole, eso sí que es industria del ocio de alta gama.