Ya hablamos el otro día de las Bodegas Stratvs. Hoy repasamos su restaurante, ubicado en el sótano de la llamativa arquitectura de la bodega.
En nuestra primera visita, nos habíamos acercado a la entrada del mismo para echar un vistazo a la carta, pero esta brillaba por su ausencia. El jefe de sala, atento a nuestro interés, nos informó de que no había carta alguna, sino platos del día, cocina de mercado, en suma, que con vino salían a unos 20 € por cabeza.
Una enoteca refrigerada y una barra delimitan la zona de recepción. El ambiente es estupendo, somos los únicos turistas con pintas. Para comer, nos decantamos por unas patatitas de Haría salteadas con pimentón, sencillas, pero deliciosas;
un estofado de puerco negro, muy parecido a los pinchos morunos;
y, como postre, por un pudin y una tarta de calabaza.
Maridamos con el Stratvs malvasía seco 2008, aún no disponible en tienda. La factura no llegó a 22 €/persona.
¿Lo mejor? El ambiente y el vino. Lo peor, que el jefe de sala (ya no hablamos de camarero) no tenga la delicadeza de cantar los platos con sus correspondientes precios o, en su defecto, facilite un menú escrito con estos.
Hace unos días me pegué unas vacaciones en Lanzarote. Ya sabéis, un poquito de dormir, comer, beber y fotear (es decir, hacer fotos). Estuve en la comarca de La Geria, visitando el museo de las bodegas El Grifo, las más antiguas de la isla, y en la última aventura del controvertido empresario Juan Francisco Sosa, Bodegas Stratvs.
Las Bodegas Stratvs (pronúnciese Stratus) nacieron oficialmente en mayo de 2008 tras una inversión cercana a los 20 millones de euros. Como marco, han creado en la Ctra. La Geria-Uga una arquitectura de singular diseño que comprende una tienda gourmet con barra de degustación, una sala de catas, restaurante y una bodega con los mayores avances técnicos del momento. La bodega tiene una capacidad de 2 millones de litros, por lo que la firma, además de usar uva propia, compra además a agricultores de la zona. Blancos, tintos, espumosos y dulces entran en su catálogo.
La distribución de los vinos Stratvs está, por el momento, casi exclusivamente limitada a las Islas Canarias, aunque en Madrid sus caldos pueden degustarse en los restaurantes La Terraza del Casino y Sergi Arola Gastro.
Las bodegas pueden visitarse con la guía de una azafata previo pago de 10 abusivos euros -porque la información que facilita la recién incorporada es bastante escasa-, lo que da derecho a una cata.
El restaurante, de cocina de mercado, tiene un precio bastante asequible, especialmente dada la humildad de los productos que se utilizan. Lo mejor es que la comida puede maridarse con uno de los Stratvs a un precio interesante, en mi caso, el malvasía seco 2008.